Trabajar frente al ordenador, estudiar o pasar muchas horas sentado forma parte de la rutina de muchas personas. Al final del día, es habitual notar tensión en el cuello y los hombros, rigidez en la espalda o molestias en las caderas y las piernas.
Aunque no siempre podemos evitar estar sentados, sí podemos incorporar pequeños momentos de movimiento a nuestra rutina. Y el yoga puede ser un buen aliado para hacerlo.

¿Qué le ocurre a nuestro cuerpo cuando pasamos muchas horas sentados?
Permanecer durante mucho tiempo en la misma posición reduce el movimiento y puede favorecer la sensación de rigidez y tensión muscular. Además, cuando estamos concentrados trabajando o delante de una pantalla, es fácil mantener una misma postura durante horas sin darnos cuenta.
Por eso, además de cuidar nuestra postura, es importante levantarnos, movernos y cambiar de posición a lo largo del día.
El yoga como pausa durante el día
No es necesario realizar una sesión completa para dedicar unos minutos al cuerpo. Algunos movimientos sencillos pueden ayudarnos a recuperar movilidad y liberar tensión.

Podemos, por ejemplo:
- Movilizar suavemente el cuello hacia ambos lados.
- Mover los hombros hacia atrás y hacia delante.
- Realizar movimientos suaves de flexión y extensión de la columna.
- Levantarnos y realizar algunos movimientos de cadera y piernas.
- Dedicar unos minutos a una respiración lenta y consciente.
Estas pequeñas pausas pueden ayudarnos a romper con el sedentarismo y a prestar atención a cómo se encuentra nuestro cuerpo.
Muévete, respira y escucha tu cuerpo
Si pasas muchas horas sentado, intenta no esperar a que aparezcan las molestias para moverte. Levántate cada cierto tiempo, camina unos minutos y aprovecha las pausas para estirar y cambiar de posición.
El yoga puede ayudarte a incorporar más movimiento y conciencia corporal a tu día a día, de una manera sencilla y adaptada a tus necesidades.
En YOGA CSA te acompañamos a encontrar una práctica que se adapte a ti y a tu ritmo.
