El equipo
“El trabajo del maestro no es enseñar yoga al estudiante, sino mostrarle el camino dentro de sí mismo.”
B.K.S. Iyengar
Conoce a tus guías
Pedro Ayesa
Desde joven, siempre ha sentido pasión por el deporte. Ha practicado disciplinas como Taekwondo, capoeira y otros deportes de riesgo, experiencias que le han enseñado disciplina, constancia y cuidado del cuerpo.
Hace más de 30 años descubrió el yoga, y desde entonces lo ha convertido en una práctica constante que le ayuda a cuidar su cuerpo y su mente. Cada sesión es para él una oportunidad de equilibrio y bienestar, integrando lo aprendido en cada experiencia vital.
Licenciado en Derecho y empresario, combina su vida profesional con su amor por el yoga, llevando a sus clases una visión práctica, cercana y realista, apta para cualquier persona, en cualquier circunstancia.
Formado y certificado por Yoga Alliance, su objetivo es transmitir todo lo que ha aprendido, ofreciendo un yoga accesible tanto en la tranquilidad del campo como en el ritmo agitado de la ciudad.
Su enfoque busca mostrar un nuevo concepto de yogui: alguien moderno, equilibrado y responsable, que mantiene la esencia del yoga mientras vive plenamente su vida, cuida de los demás y se conecta con el bienestar físico y mental.
Marta Rusiñol
Con más de 10 años de práctica yóguica, se ha convertido en todo un referente del Yoga en Barcelona. Destaca por su perfecta técnica en la construcción de las Asanas, así como por su profundo conocimiento del origen y la filosofía del Yoga y la meditación.
Para ella, el yoga es un instrumento de sanación tanto física como psíquica. Lo ha experimentado en su propio cuerpo tras una intervención quirúrgica importante, en la que la meditación le bastó como medicina, sin necesidad de recurrir a fármacos para aliviar el dolor.
Formada por maestros de renombre en yoga hormonal y terapéutico, su motivación es transmitir sus conocimientos y experiencias a otras personas, ayudándolas a nutrirse de ellos.
Se encarga de acercar el yoga a cualquier persona que se sienta limitada física o mentalmente, que tenga alguna patología o simplemente experimente dolor, enseñando que el dolor es una percepción subjetiva y aplicando técnicas eficaces para disminuirlo y gestionarlo.
